noviembre 06, 2015

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Patrice Hathaway   [La Violinista]


Toda su vida, Patrice ha vivido para la música. Las altísimas sonatas, las gráciles arias, y el auge de las marchas han sido siempre sus compañeras cercanas.
Pero algunas veces al tocar, puede sentir algo al filo de su conciencia – algo que la observa y que espera, por algo que ella no sabe.

La presencia ha estado creciendo durante el último mes, y su creciente nerviosismo está empezando a estropear su habilidad para tocar el violín. Eso no es algo que ella pueda tolerar.

Y cuando una vieja gitana con la que estaba intercambiando canciones le dijo que estaba siendo observada por un espíritu maligno, Patrice escuchó con algo menos de escepticismo del que aún podría haber tenido hace un mes. La gitana la envió a una tienda en Arkham que podría tener lo que necesita para deshacerse del espíritu.

Eso explica por qué Patrice se encuentra a si misma entrando en la Curiositie Shoppe esta tarde, sintiéndose un poco tonta y más que ligeramente nerviosa.


Arkham Horror ______



Considerada como un prodigio musical desde su juventud, Patrice ha tocado para la realeza y las mentes más brillantes de la sociedad por todo el mundo. Durante años, pensó que su consciencia simplemente vagaba mientas tocaba, pero ha llegado a creer que existe una inteligencia tras sus visiones. De algún modo, las notas forman un puente entre su propia mente y otra. Cuanto más entiende a lo que la expone su música, más asustada está. Tras el concierto de anoche en Sídney, ha decidido ponerse en acción de una vez.

“Cuando toco el violín, la música resuena en otros mundos.”

Eldritch Horror _______



[Carta Historia Personal]
 

El Crítico Ritmo Restaurado Aria Conmovedora

Lo que sea que fuese ésta presencia que permanecía acosándola, Patrice sabía que tenía que deshacerse de ella antes de que sucediera algo desagradable.
Según su amiga gitana, en alguna parte de este pueblo había algo que podría ayudarla, y lo hallaría sin importar lo que necesitara.
Sonriendo, Patrice cerró los ojos y se sumergió en la música mientras su arco voló a través de las cuerdas, tranquila una vez más. Mirando tristemente su violín, Patrice sabía que no podía arriesgarse a tocarlo otra vez, o si no el Observador podría encontrarla.

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