octubre 23, 2015

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Jim Culver   [El Músico]

Papi solía decir “el Jazz es muy parecido al licor, hace que todo vaya más suave”. Papi solía decir un montón de cosas estúpidas.

El Jazz no ha sido nada más que problemas para Jim desde el día que cogió la trompeta de su papi. Había algo extraño y de otro mundo acerca de la escritura dentro de la campana, pero sus tonos eran suaves y oscuros, como el buen café. Había algo en ella que te hacía querer mover los pies y chasquear los dedos. Esa trompeta proporcionó a Jim un montón de actuaciones hasta el momento en que hizo que la viuda Jenkins se levantará y bailara, el día que tocó en su funeral. Después de eso, fue duro encontrar trabajo, especialmente tocando en funerales.

Desde entonces, Jim ha aprendido un montón sobre el jazz – y sobre las cosas que los espíritus del cementerio dicen acerca de frías noches otoñales. Más tarde, estuvieron hablando sobre El Fin, de cómo el final de todo es y podría ser. La Rapsodia Final. El hecho es, Jim no está demasiado de acuerdo con esa idea. Él tiene más canciones que quiere tocar antes de eso. Así pues, sentado en una cabina en el Velma’s, Jim toma un último trago de café caliente antes de encaminarse fuera para tocar lo que podría ser su último bis. El café es suave y oscuro y desciende justo como la noche…

Arkham Horror ______


La música del buen Jim Culver da dulce consuelo al alma, y da igual que el alma pertenezca a los vivos o a los muertos. A los de las tumbas les encanta charlar con Jim. Antes le molestaba, pero ahora está contento por la compañía. Últimamente, algunas almas errantes en San Antonio están alborotadas por algo. Se encuentran aterrorizadas. Y algo que asuste a los muertos merece la atención plena del buen Jim.

“No, no son nada callados. Lo muertos se vuelven muy revoltosos cuando toco la trompeta.”

Eldritch Horror ______



[Carta Historia Personal]
 

Muertos Alzandose Dulce Armonía Fuera de Tono

Tal vez Jim había empleado un poco de tiempo en exceso en este cementerio hablando con los difuntos y no suficiente tiempo haciendo música para los normales, gente viva. Pero el viejo Jim, él no estaba muerto aún, y si estas decadentes cosas que cojeaban entre las tumbas pensaban que podrían hacerlo bailar a su ritmo, bueno, les iba a ser un rudo despertar.
Jim Culver sólo había estado calentando.
Jim podia sentir el ritmo en sus tripas. Las criaturas, las visiones de otros mundos, el terror, había una música para todo ello, y podía oirla. Era hora para que Jim Culver tocara un solo in esta melodía de pesadilla. Había una música dentro de Jim que no podría desahogar. Era una espantosa, nauseabunda música que lo poseía. Le obligaba a tocar. Una vez escuchadas, estas melodías malditas eran ruinosas para el alma, alimentaban el miedo y la desesperación.

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